Hábitos de sueño

Hábitos de sueño bebés

Dormir es una necesidad fisiológica básica que se va desarrollando y evolucionando sobre todo a lo largo de los 3 primeros años de vida de un niño. Las necesidades de sueño así como la propia fisiología del sueño es muy cambiante los primeros meses y el sueño es un proceso evolutivo que va madurando. Así pues, admitiendo que el sueño es evolutivo y que llegará un momento que sin hacer nada el niño dormirá toda la noche en el espacio que consideremos, es verdad que hay una serie de hábitos de sueño saludables que podemos inculcar en los niños para que tengan un sueño reparador y saludable (y no solo para ellos sino para toda la familia).

En este punto muchas familias nos preguntan si es necesario enseñar a sus bebés a dormir, si lo aprenderán solos y si pasa algo por «forzar» un aprendizaje que se dará antes o después. Lo primero que nos gustaría es descartar que un bebé menor de 12 meses que despierta frecuentemente (puede ser cada hora) vaya a tener consecuencias negativas en el desarrollo. Eso es solo un alarmismo y en muy pocas ocasiones los despertares frecuentes están relacionados con trastornos. Los bebés duermen como bebés y muchas veces ese sueño comporta despertares frecuentes. Los bebés pueden gestionar mejor que los adultos el sueño interrumpido y eso no comporta consecuencias para su salud y crecimiento. (Otro tema distinto sería si esos despertares frecuentes perduran más allá de los 3 años, cuando el niño necesita dormir periodos de tiempo más largos para que tenga un correcto desarrollo físico y cognitivo).

¿Por qué ahora nos planteamos enseñar a dormir a los bebés? ¿duermen peor que siglos atrás?
Los bebés de hoy son iguales que los bebés de hace cientos y miles de años. Son seres humanos totalmente dependientes del adulto y que necesitan de nuestra ayuda para todo (comer, dormir, hacer sus necesidades…). Lo que ha cambiado somos nosotros y la sociedad. Ahora, en una sociedad cada vez más exigente, con bajas de maternidad muy cortas y con un mundo laboral frenético, somos los padres los que muchas veces no podemos esperar a que nuestro bebé aprenda a dormir por sí solo (esto se logra entre los 3 y los 6 años de media).

Por este motivo, cada vez son más las familias que buscan ayuda para «acelerar» este proceso que se daría de forma evolutiva y ayudar a que sus bebés puedan dormir de forma más autónoma y reducir despertares. Si eliges un método, técnica o forma de inculcarle estos hábitos de sueño saludables que resuenen con tu filosofía de crianza y sea gradual y respetuoso, no estarás haciendo nada negativo para tu bebé y puede convertirse en una ayuda para que toda la familia logre un descanso más reparador.

Escrito por el personal de Sleepy kids  
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